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domingo, 19 de agosto de 2012

ESTAMPILLAS DEPARTAMENTALES AFECTAN A USUARIOS, SERVIDORES DE LA SALUD y HOSPITALES.

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega (*)

La aplicación de las estampillas, según la última circular de la Secretaria de Hacienda Departamental, afectan directamente la prestación de los servicios de salud a los usuarios de las Empresas Sociales del Estado de Santander; (Hospitales y Centros de Salud públicos), tanto de orden departamental como municipal, porque incrementa los costos  de producción de los servicios, todas vez que, según dicha circular, son sujetos gravables los insumos hospitalarios; (medicamentos, sangre, oxigeno, suturas, reactivos de laboratorio, material de imagenología, material de odontología, combustibles y papelería); la  mano de obra que no está en nómina; la adquisición de equipo tecnológico y las obras civiles.

Las estampillas creadas mediante ordenanzas departamentales que deben aplicar los Hospitales son: PRO UIS 2%, PRO HOSPITALES PUBLICOS 2%, PRODESARROLLO 2%, PROELECTRIFICACION 2%, PROREFORESTACION 1%, PROCULTURA 2%, PRO ADULTO MAYOR 2%, lo que suma un 13%, más el 10% de dicho 13%, que debe pagarse también por ordenanza para la entidad que administra el tema de estampillas, da un total de 14.3%. Todas estas estampillas, sin duda, tienen los mejores propósitos, pero aplicarlas en los Hospitales y Centros de Salud  se convierten en una limitante para la prestación de servicios de salud.

Nuestra Constitución Política, en el artículo 48 dice textualmente:  "No se podrán destinar ni utilizar los recursos de las instituciones de la Seguridad Social para fines diferentes a ella". Mandato constitucional que también lo reitera la Ley 100 en su artículo 9°.   

Ante el problema generado en el país por la aplicación de estampillas a los recursos del sector salud, la Superintendencia Nacional de Salud Pública, la circular 064, ante ello la Secretaría de Hacienda Departamental emitió la circular 01 en la que evitaba la aplicación de las estampillas departamentales a los medicamentos y los servicios profesionales asistenciales; (mano de obra diferente a nómina), sin embargo, en junio de este año, la misma Secretaría de Hacienda, con una interpretación criticable de lo ordenado por la Constitución Nacional y recordado por la circular de la Superintendencia, nuevamente obliga la aplicación de  las estampillas por el 14.3%.

Vale la pena señalar que nuestro departamento es el que tiene el mayor porcentaje de estampillas, sin dejar de mencionar que hay municipios que también han gravado las compras de  sus Centros de Salud, con estampillas creadas mediante Acuerdo, situación que también está en contra de lo que dice la constitución. La Secretaría de Hacienda Departamental de Santander, al obligar a los Hospitales a aplicar el oneroso 14.3% a las compras de bienes y servicios, ignora las repercusiones que tiene para los usuarios y servidores de la salud, a saber:
Pérdida de competitividad, en especial de las nuevas ESE departamentales como el HOSPITAL REGIONAL DE GARCIA ROVIRA frente a la competencia privada que, por cierto, ya se la puso COMPARTA, toda vez que incrementa los costos en un 14.3% porque afecta los rubros de mano de obra que en la mayoría de estas ESE están entre el 60 al 65% del total de gastos, los gastos de operación y comercialización, (insumos hospitalarios) que representan aproximadamente el 18% y gastos generales, en especial los de mantenimiento, que son en promedio el 5%.

Los gastos de inversión se incrementarán también en el mismo porcentaje si es para tecnología; (Un ecógrafo le costará 15% más al hospital público que  a una clínica privada) y en 20% si es para obras civiles porque además de estampillas departamentales se debe aplicar el 5% de seguridad ciudadana.  Todo esto sin tener en cuenta el daño que le hace a los Hospitales y Centros de Salud la politiquería y la corrupción.
Insatisfacción de usuarios de los Hospitales y Centros de Salud públicos que no puedan incrementar los contratos de mano de obra en el 14.3% para evitar el efecto de las estampillas en lo que finalmente se le paga a los servidores de la salud administrativos o asistenciales, toda vez que van a recibir 14.3% menos de lo que devengaban antes, constituyendo un castigo inmerecido a su sacrificada  labor, lo que repercute directamente en  el detrimento de la calidad y calidez de la atención.
Fomenta la peligrosa integración vertical (EPS prestando los servicios de salud con IPS propias controlando maquiavélicamente el gasto para obtener lucro económico a expensas del deterioro de la salud de los usuarios), al costar 14.3% más los medicamentos y la hora de especialista en los Hospitales; esto llevará a que las EPS prefieran  suministrar  directamente los medicamentos y  enviar a los usuarios a sus IPS, simplemente porque les rinde más la plata.

Otro riesgo potencial que se deriva es que los Hospitales y Centros de Salud públicos, para que las EPS no les quiten los servicios usualmente contratados, tendrán que vender por debajo de los costos de producción lo que los llevara a ser deficitarios y los dejará en potencial riesgo de quiebra y nueva liquidación. A los Gerentes de los Hospitales y Centros de Salud les afectará en el indicador de la calificación anual que relaciona ingresos con gasto, toda vez que el gasto crecerá más que el ingreso. Los Gerentes, por cumplir con la circular de Hacienda Departamental, quedan expuestos jurídicamente  a investigaciones por parte de la Supersalud, por incumplimiento de la circular 064 que exhorta el cumplimiento de lo ordenado por la Constitución Nacional, de no gravar con tributos los recursos de las instituciones de la Seguridad Social.

Afecta negativamente la condonabilidad del crédito con que la Nación, a través del Ministerio de Hacienda financió la liquidación de los hospitales quebrados de Santander, con el riesgo potencial de que nuestro departamento, como cada ESE del convenio, incumplan con el indicador de gasto que en cada ESE va a crecer mucho más que el indicador de producción  de servicios, lo que a su vez afectará los indicadores de equilibrio de la operación corriente y presupuestal.
En la vida real, en Santander, por efecto de las estampillas, la UPC subsidiada alcanza para menos cantidad de servicios y medicamentos en los Hospitales y Centros de Salud públicos, frente a otros departamentos por el efecto negativo de las estampillas, con el agravante reciente de que, con la nueva UPC S es evidente que no alcanza para financiar la última unificación del POS. Seguramente habrá otras repercusiones que por ahora no vemos. El asunto es que, aplicar estampillas a los recursos de la salud es nefasto para los Hospitales y Centros de Salud públicos, lo que no le permitirá facilitar el cumplimiento de los  buenos  indicadores de resultado propuestos en el Plan de Desarrollo Departamental del Señor Gobernador.  Qué pesar que la impávida Ministra de Salud no entienda este tema, bueno  tampoco ha querido entender que el actual sistema tocó fondo.
Desde esta tribuna, en defensa de la mejor prestación de servicios de salud para los usuarios de los Hospitales y Centros de salud públicos de Santander y porque no se menoscaben más los derechos contractuales de los servidores de la salud, exhorto a los Señores Diputados, al Señor Secretario de Salud y por supuesto al Señor Gobernador, para que hagan lo pertinente, para que los recursos que hacen realidad el derecho a la prestación de servicios de salud no sean afectados por las estampillas departamentales.


(*) DARIO ELVIS CAMACHO NORIEGA.

Médico y Cirujano, Especialista en Administración de Servicios de Salud.

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