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sábado, 17 de octubre de 2015

VOTAR POR EL CONTINUISMO, LA OPOSICION, TERCERIAS O EN BLANCO

Por Darío Elvis Camacho Noriega, Médico

El 25 de octubre elegiremos los gobernantes departamentales y municipales con sus controladores políticos como son Asambleas y Concejos, definiremos el futuro de nuestras comunidades y de nuestras familias para cuatro años. Decisión fácil para los que venden el voto y compleja para los que lo hacemos con criterio, basados en el análisis.

Votar por el continuismo, es decir, por los candidatos que, aunque no lo pregonan públicamente, son los posibles herederos del mando de quienes están en gobernaciones y alcaldías, en muy contados casos vale la pena, porque los indicadores de calidad de vida en los pueblos o departamentos cambiaron favorablemente y merecen que se les dé continuidad a las políticas públicas que permitieron esos resultados favorables. Sin embargo, en el continuismo, los que predominan son los candidatos que tienen a disposición la burocracia y la contratación de los mandatarios que están terminando periodo para seguir gobernando en cuerpo ajeno, pegados a las mieses del negocio del poder y con el gran acuerdo de que les cuiden la espalda en las posibles investigaciones que sobrevengan; en lenguaje de cafetería, para garantizar el "tapen tapen".

El mal continuismo en los departamentos lleva a Contralorías ciegas, sordas y mudas, Asambleas soba chaquetas; en los municipios, el ex alcalde ordenando como ventrílocuo a través del nuevo mandatario  y  los concejales serviles, tranzados con cargos, aprobando  acuerdos prefabricados y entregando facultades al nuevo Alcalde sin control.

Votar por los candidatos de oposición a los mandatarios actuales tampoco es prenda de garantía, sobre todo si representan a grupos hegemónicos tradicionales que ya han ostentado el poder, sus campañas se basan en criticar al actual mandatario por lo que no hizo y por posible corrupción, su financiación se soporta en antiguos contratistas, no representan el verdadero cambio, tienen como atractivo en los departamentos el hecho del cambio de Contralor, lo que puede ayudar al destape de la posible corrupción de la administración que termina.

Interesantes los candidatos de las tercerías como alternativa para los grupos con candidatos tradicionales que han ostentado el poder en otros periodos; las tercerías llegan con las manos limpias obteniendo más votación por opinión que por presión, en este caso, es mejor lo bueno por conocer que  lo malo conocido, no es correcto votar por algún candidato bajo el criterio que robó pero hizo obras cuando estuvo en otros cargos; por ello, resultan mejor las tercerías de jóvenes con ideas nuevas, líderes que quieran crecer sirviendo, manejando con la mayor eficiencia, eficacia y respeto los recursos del Estado, que no son del gobernante de turno, sino del pueblo, para mejorar su calidad de vida.

Muy interesante seria que en algunos departamentos y municipios gane el voto en blanco, obliga a nuevas elecciones con candidatos nuevos, nos serviría de buen ejemplo a los pueblos de la Región del Chicamocha, en especial en los que no hay nada para escoger.

Bueno que ganen los mejores candidatos a Gobernaciones y Alcaldías, los que no vayan  a  hacer arreglos en el  primer semestre del próximo año con Universidades de nombre pero  irresponsables para acomodar a Gerentes de Hospitales, mandaderos de politiqueros en contra de lo que ordena la meritocracia y lo que necesitan las comunidades.

¡Amanecerá y veremos!

viernes, 25 de septiembre de 2015

“PROMESAS EN SALUD”

Por Darío Elvis Camacho Noriega, Médico.
En plena campaña política para definir Alcaldes y Concejales para el próximo cuatrienio, con preocupación escucho las pobres propuestas de algunos candidatos para el sector salud, en especial en los municipios de García Rovira. Sin pretender que los señores candidatos conozcan a fondo el tema de salud como lo maneja un experto salubrista, por lo menos deben conocer lo fundamental del asunto. Hasta ahora predominan las promesas incumplibles, la utopía sobre la realidad.
Algunos  candidatos a las alcaldías cuando les preguntan que van a hacer por la salud, dicen que mejorarán la atención de los centros de salud u hospitales de nivel uno convirtiéndolos en nivel dos, cuando el potencial real de usuarios no supera los 6.000, solo está San Andrés  con 9.000 y para que un Hospital de segundo nivel de equilibrio en condiciones de eficiencia, sin politiquería ni corrupción, se requieren no menos de 60.000 usuarios. 
Otros candidatos  dicen que traerán médicos generales con gran experiencia, ignorando que este es un problema estructural del sistema de salud colombiano que no favorece en nada  la permanencia durante años de los médicos generales en los municipios alejados y pequeños, los que prometan eso faltan a la verdad, no conocen la realidad; lo cierto es que mientras no se intervengan en Santander las plazas para año rural o servicio social obligatorio que sobrepasan las 120 en el área metropolitana de Bucaramanga, muchas de ellas en clínicas privadas, los pueblos aislados como los de nuestra provincia no tendrán la posibilidad de contar con Médicos Generales y se les dificultará cada vez más, contar con al menos médicos en servicio social obligatorio o rurales. 
Pesa más en la pérdida de credibilidad y posicionamiento de los Centros de Salud y Hospitales de los municipios frente a la comunidad el grave daño que múltiples administraciones municipales y algunas gerencias le han causado a estos centros con politiquería y corrupción, que el contar solo con médicos en su año rural; a los  jóvenes médicos que hacen su año rural en nuestros municipios no se les puede echar la culpa de la baja capacidad resolutiva de los Centros de Salud y Hospitales de nivel uno, donde ellos trabajan sin tener en cuenta que parte del personal auxiliar no es idóneo, porque es  escogido por influencias y no por competencias, no tienen lo básico en ayudas diagnosticas  como laboratorio clínico permanente, electrocardiógrafos, monitor fetal, monitor de signos vitales, equipos de órganos de los sentidos, entre otros, y ayudas terapéuticas como farmacias bien surtidas y fisioterapia y en algunos municipios con sobrecarga de trabajo.
Doy fe que muchos de estos médicos en servicio social obligatorio hacen su mejor esfuerzo y con dedicación atienden hasta donde las ayudas diagnósticas y terapéuticas disponibles se lo permiten.
Además, Señores Candidatos a las Alcaldías, cuando les pregunten que van a hacer por la salud no es solamente lo relacionado con el funcionamiento del Centro de Salud u Hospital,  lo primero que hay que responder es que harán su mayor énfasis en las acciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, que es la esencia del accionar de los hospitales de primer nivel. Además, desde la administración municipal  deberán  garantizar  agua potable, vivienda digna con adecuada disposición de excretas, gestión en control de vectores, educación con jornada completa con alimentación y transporte escolar seguro,  fomento del deporte y  la cultura, disminuir el alcoholismo, el tabaquismo, la drogadicción; evitar el maltrato intrafamiliar y la malnutrición, fomentar los hábitos de vida saludable, no permitir conductores borrachos, sin casco, mejorar caminos y vías interveredales porque finalmente la salud es el principio y el fin de todo proceso de desarrollo, no hay desarrollo si no hay salud y para que el desarrollo, si no es para mejorar la salud.
Dios quiera que no se repita la historia en que los candidatos en campaña prometen lo mejor para el sector salud pero en la práctica, una vez elegidos y posesionados, algunos  utilizan los descuadernados Centros de salud y Hospitales para pagar favores políticos y recuperar parte de la inversión de la campaña vendiendo las Gerencias, cobrando  comisión a la adquisición de medicamentos y otros insumos hospitalarios, cambiando personal con criterio politiquero y hasta usando las ambulancias para mandados de sus familiares y concejales amigos. El accionar de algunos alcaldes frente a COMPARTA, solo se limita a pedirle cargos, recomendar pacientes allegados y patrocinio para fiestas.
Los politiqueros no tienen escrúpulos ni compasión con sus electores, la historia nos enseña que Hospitales y Centros de Salud que funcionaban bien, generaban satisfacción y seguridad a los usuarios y familiares y hasta estaban acreditados, los han acabado en cuestión de meses; casos más sonados como el Hospital de Dos Quebradas, Risaralda; el del Tunal en Bogotá, el del corregimiento del Sumapaz, de nivel uno, en área rural de Bogotá, cuya experiencia exitosa fue conocida hasta en centros académicos de Europa. 
Amanecerá y veremos qué pasará en nuestros municipios con la salud.

domingo, 23 de agosto de 2015

REGIMEN SUBSIDIADO, 20 AÑOS.

Por Darío Elvis Camacho
Cada quien en 20 años de régimen subsidiado, desde  su perspectiva, admira o critica cómo ha evolucionado esta estrategia que busca hacer realidad con suficientes recursos el derecho a la salud de los colombianos de a pie.
Quienes trabajamos antes  de la ley  de 1993  en la región del Chicamocha y antes del inicio del régimen subsidiado en 1995, damos fe que la prestación de servicios era muy  limitada  para las personas sin recursos, con mínima tecnología, pero con formación más integral; los médicos en su año rural estaban a cargo hasta de tres municipios, predominaba la anamnesis frente a las ayudas diagnósticas, porque simplemente no las había, los tratamientos ambulatorios eran a cargo del paciente o su familia, en esa época en los pueblos pequeños nacían más niños en manos de parteras que de los médicos, existían las promotoras de salud, los primeros años sin sueldo, luego ingresaron a las nóminas, el entrenamiento de los médicos les permitía mayor resolutividad y para  llegar a ser rural en pueblos de García Rovira con hospital, se requería suerte y palanca. 
Los indicadores de salud como mortalidad materna, perinatal, cáncer y enfermedades cardio cerebro vasculares, eran vergonzosos comparados con los actuales, pero se sacaba pecho porque eran mejor que los de décadas anteriores. Hoy, 20 años después, parte de la influencia del régimen subsidiado en salud en nuestros municipios, es la mayor disponibilidad de servicios con mejor tecnología, menos gasto a cargo de la deteriorada economía de los pacientes y los indicadores de salud han mejorado, sin embargo, deberían ser mejores los resultados, toda vez que comparativamente con los demás países de la región, es el que dedica más recursos por persona. Hoy, cada usuario, según como le haya ido a lo largo de los veinte años, quiere u odia a las desaparecidas Administradoras de Régimen Subsidiado ARS ahora Empresas Promotoras de Salud EPS, cuyo lucro debería soportarse en el control del riesgo en salud de sus afiliados y no en la negación de servicios o en el crecimiento desmedido de las empresas creadas a su alrededor, en virtud de la dañina integración vertical.  
Los recursos del régimen han servido para innumerables acciones en salud para sus afiliados, pero también se desviaron en virtud de la presión violenta de los grupos ilegales armados de izquierda y derecha, de la perversa acción de politiqueros corruptos y de mafias de  tramposos que inventan cirugías,  falsas hospitalizaciones para robarle plata al sistema, en complicidad con algunas de las EPS. La EPS  mas odiada por usuarios y  más endeudada con hospitales es CAPRECOM, es oficial y es con la que los gobiernos de turno han pagado favores políticos. Las de orden privado, para sostenerse y evitar los controles del mismo Estado a través de la Superintendencia de Salud, le hacen generosas concesiones a  parlamentarios gobiernistas. Todos los actores del sistema han pecado, incluidos los usuarios, al darle más importancia  a la atención de la enfermedad que a su prevención.
Los hospitales públicos, los que hacen realidad el derecho a la salud de los pobres, en su mayoría están en desventaja a la hora de negociar la venta de servicios con las EPS por la posición dominante que estas ejercen por tener la plata y por la veteranía de sus negociadores que dejan en jaque a los Gerentes de Hospitales, que sin argumentos técnicos, terminan aceptando condiciones desfavorables para la institución, y para no dejar que se desequilibren económicamente, terminan disminuyendo la oferta de servicios a los  usuarios que son la razón de ser del sistema. 
Para más infortunio de los usuarios, la mayoría de los Gerentes de Hospitales públicos le dan más importancia al dinero de la venta de servicios, cuando este en realidad debe ser una consecuencia del buen servicio, principio elemental empresarial para sostenerse y crecer.
La mayoría de Alcaldes que jurídicamente pueden hablar de igual a igual con las EPS,  pierden esa posibilidad de defender a los usuarios al aceptar cargos que la EPS les da en cada municipio o algunos favores en salud para sus copartidarios más cercanos.
La inspección, vigilancia y control del sistema, está más en el nivel central, es decir, desde Bogotá, con la Superintendencia Nacional de Salud; en los departamentos y municipios donde se ve a diario el incumplimiento de las EPS, no existe la facultad sancionatoria. En este sistema mercantilista, los servidores de la salud de nivel profesional, cada vez tienen menos tiempo para oír, examinar y educar en salud a los pacientes, lo que lleva a que sean menos efectivos en su actuar, generando insatisfacción al usuario y a su familia y mayor costo para el sistema. 
Sin duda que los beneficios para las personas pobres y vulnerables son incontables, a pesar de todos los defectos del sistema, pero en salud no podemos conformarnos con lo mucho que se ha hecho, sino por lo que se ha dejado de hacer, que en la vida  real significa  muertes evitables, complicaciones evitables, días productivos perdidos, sufrimiento y dolor para los pacientes y sus familiares. 
No deben  pasar otros 20 años para entender que los recursos del sistema son suficientes, que deben aplicarse más en prevención efectiva  que en curación y  que rendirían más, si se libran de la politiquería y la corrupción.

jueves, 13 de agosto de 2015

“PRIMER AÑO DEL SEGUNDO PERIODO SANTOS: INCERTIDUMBRE Y FRUSTRACION”.

Por Darío Elvis Camacho Noriega, Médico
La baja popularidad del rico Presidente no es gratis, no solo por la frustración nacional en que se convirtió el proceso de paz, sino por las expectativas en salud, seguridad y educación que afectan el día de los colombianos.
Muchos de los ingenuos que lo reeligieron lo hicieron con la expectativa del tremendo cambio que traería en materia de salud la anunciada ley que convirtió a la salud en derecho de primer orden, transcurrido un año no hay día ni noticiero del nivel nacional que no informe sobre todo lo que tienen que sufrir los afiliados al sistema, tanto en el régimen contributivo, como el subsidiado o los regímenes especiales como el del Magisterio, para acceder a los servicios de salud. No en vano, el reclamo de los maestros en el pasado paro, incluía su marcada insatisfacción por los servicios de salud que, en teoría, son mejores y cuentan con más recursos por cada afiliado que el de los regímenes tradicionales.  
El rico Presidente dijo que no habría paseo de la muerte, que la atención de urgencias se garantizaría en todo el país y que se terminaría con las largas esperas para consultas y procedimientos; hoy la situación es más grave que antes de entrar en vigencia el nuevo saludo a la bandera, como lo es hasta ahora la ley estatutaria de salud, llena de buenas intenciones, pero que no ha tenido ningún impacto social por falta de reglamentación, que debe estar orientada en acabar con el mayor defecto que tiene el sistema de salud colombiano, que es el predominio del lucro económico, en especial de las EPS, sobre el bienestar del afiliado y su familia.
Hoy, la mayoría de EPS tienen influencia politiquera, la pública CAPRECOM y la mayoría de hospitales públicos, pequeños y grandes, se siguen entregando a casas políticas, o mejor, a politiqueros, en pago de favores electorales,  anulando la autonomía que ordena la ley para que sean eficientes, eficaces y autosuficientes. Hoy hay más hospitales ilíquidos, sus Gerentes  y quienes los nombran, Alcaldes o Gobernadores, le echan la culpa de sus problemas económicos al tercero más cercano como son las EPS, sin reconocer que hay desgreño administrativo, que los funcionarios no entran por méritos sino por palanca y los contratos se adjudican en su mayoría a financiadores de campañas.  
En seguridad, la percepción de la comunidad es negativa, tanto en las ciudades capitales como en las de provincia y en los campos. El microtráfico y la impunidad son las dos locomotoras de la inseguridad, en el mediano plazo  no se ven medidas que cambien esta realidad, con el agravante de la incertidumbre que genera el cuestionado proceso de paz.
La credibilidad en las instituciones del Estado nunca antes había sido tan baja; el caso Pretelt es tal vez la mayor vergüenza del sector de la justicia. El Congreso se quedó corto en las reformas anunciadas, solo impidió la reelección inmediata del Presidente, pero dejó la puerta abierta para que se reelija o siga gobernando en cuerpo ajeno, como es el caso del Vicepresidente que está en plena campaña presidencial con recursos del Estado, y solo debe retirarse un año antes de las próximas elecciones presidenciales.
En educación, el incumplimiento de promesas electorales presidenciales lo corroboró el paro de maestros, por ahora es solo una promesa aplazada hasta finales del actual cuatrienio lo de la jornada única, que en el mejor de los casos, solo beneficiará a la tercera parte de los estudiantes de los colegios públicos, mientras los estudiantes privilegiados de la educación privada son más competitivos y se quedan con la mayoría de cupos universitarios.
Ojalá, al hábil jugador de póker le funcionen las estrategias para que la incertidumbre y la frustración se conviertan en esperanza, para bien de los colombianos, y al final de su gobierno podamos dar fe de que cumplió.

miércoles, 22 de julio de 2015

ELECCIONES REGIONALES, EL SER Y EL TENER

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega
Después de 20 años  en que las comunidades pueden elegir a sus mandatarios municipales y regionales, en virtud de la descentralización con el control político de concejales y diputados en el que se pretendía que los pueblos pudiesen elegir las mejores propuestas  para solución de los problemas locales, a hoy, con contadas excepciones, el panorama es desalentador. El propósito era que desde lo local y regional, previa identificación de los problemas más relevantes, se hicieran propuestas de gobierno para mejorar la calidad de vida de los gobernados.  
A medida que transcurren los cuatrienios, la realidad es que la excelente oportunidad que tienen nuestros pueblos y departamentos de labrar su futuro colectivo se convirtió en una pugna por el negocio  lucrativo personal o grupal que representa ganar las alcaldías o las gobernaciones.  
Los partidos y sus doctrinas quedaron a un lado, para nada influyen las ideas de centro, izquierda o derecha moderadas como marco para entender y solucionar la problemática de los ciudadanos, lo que se ven son personajillos  con liderazgo regional basado solo en el dinero obtenido desde las bondades del Estado, bien sea como ex mandatarios, contratistas deshonestos,  contrabandistas, narcotraficantes o testaferros de grupos ilegales, o simplemente cargaladrillos de algunos parlamentarios que aprovechando de manera no clara las dignidades del Estado, crearon empresas de beneficio personal.
Todos estos falsos lideres tienen en común el doble discurso, producto de su doble moral, hablan en público de su empeño día y noche, cada segundo, por mejorar las condiciones de vida de las gentes, pero no vacilan en cobrar gruesas comisiones por favorecer contratistas amparados en los cupos indicativos, antes llamados auxilios parlamentario, así las obras se ejecuten a medias o finalmente no sirvan, como los colegios sin terminar,  los acueductos que nunca  llevan agua, los hospitales a medio hacer,  los equipos hospitalarios  "chiviados" que no funcionan, pero cobrados a precio de originales, la venta de gerencias de hospitales, las vías sin terminar, eso sí, todos esos elefantes blancos con adiciones en tiempo y plata sin dejar de mencionar las odiosas  fiestas para colocar "la primera piedra".
Los concejos y asambleas se quedan pequeños en el control político que legalmente deben realizar, algunos de sus corporados solo se dedican a extorsionar al alcalde o al gobernador, con puestos o contratos a cambio de apoyar iniciativas que requieren su aprobación.  Algunas contralorías no tienen credibilidad porque sus funcionarios a cambio de plata archivan los hallazgos  que hacen en las visitas a las alcaldías y gobernaciones.
Hacen mucha falta los líderes inmolados que hablaron y practicaron la necesidad de la restauración moral del Estado, los que en verdad tenían un solo discurso, los que eran capaces de apartarse de las administraciones no transparentes porque para ellos siempre fue más importante la dignidad que los cargos.  
Lo más criticable en este escenario son los  líderes  de extracción  humilde con pleno conocimiento de cómo vive el grueso de la gente,  una vez profesionales  y elegidos como mandatarios locales no les tiembla la mano para utilizar mal  los recursos que  son para mitigar necesidades básicas insatisfechas de sus paisanos y más censurable es que existiendo estos antecedentes, nuevos líderes profesionales de extracción humilde quieran hacer lo mismo.
Por supuesto, los electores en buena parte tienen la culpa, al vender su voto tal vez sin saber que el que se lo compró le va a quitar más de lo que dio a la hora de ejecutar los recursos que deberían mejorarle la calidad de vida, lo único que parcialmente atenúa el error del que vende el voto es su bajo nivel educativo.
La esperanza es que en los nuevos procesos electorales municipales y departamentales, tengamos verdaderos líderes que quieran crecer políticamente por el buen actuar, que logren convencer a sus electores con el ejemplo y el conocimiento, que se arriesguen a salir  del esquema tradicional para ganar las elecciones, y que cuando sean mandatarios, utilicen esta oportunidad para  el beneficio colectivo, por encima del individual, que hablen y practiquen principios y valores. El mandatario que conviene a nuestras comunidades es el que le interesa más el SER que el TENER, diferencia no fácil de identificar por parte del elector. 
Bienvenidos los candidatos que quieran romper con el esquema tradicional para ganar y ejercer en alcaldías y gobernaciones, bienvenidos y que triunfen los candidatos que en verdad no sean de doble moral.

domingo, 21 de junio de 2015

HOSPITALES SANEADOS, PACIENTES FRUSTRADOS

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega
Las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud  IPS, privadas o públicas son las que materializan el derecho a la  salud en nuestro país, para los ciudadanos de a pie, como son la mayoría de los habitantes de los pueblos de la Región del Chicamocha; los Centros de salud y Hospitales de cada municipio son los que deben hacer realidad este derecho. 
Recientemente, el Ministro de Salud y algunos Gobernadores sacaron pecho  en los medios de comunicación, diciendo que en el informe del Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero de los Hospitales del país muchos presentaron significativos avances al mejorar de riesgo alto a medio o bajo su condición financiera e inclusive, muchos hospitales salieron del riesgo financiero.   
Este informe, según fórmula matemática ideada en el Ministerio de Hacienda,  solo va orientado a equilibrar los ingresos recaudados por venta de servicios de salud con los gastos de funcionamiento, lo cual, en principio es válido, porque lo ideal es que en condiciones de eficiencia y eficacia administrativa  con verdaderos principios y valores empresariales, los hospitales públicos deben ser autofinanciables con la mayor rentabilidad social y nada dependientes de las limosnas de los gobernantes de turno que las cobran bien caras con  su influencia perversa politiquera en burocracia y contratación. Lo observado es que con muy contadas excepciones, los hospitales mejoraron su riesgo financiero a expensas de desmejorar los servicios de salud y pagar mal  a sus servidores.  
La mayoría de Hospitales de nivel uno, es decir los municipales, sus ingresos por venta de servicios dependen en más del 90% de lo que le venden a las EPS  del régimen subsidiado; estos recursos manejados con la mayor habilidad gerencial deben convertirse en suficientes, eficientes y eficaces servicios de salud que generen la mayor satisfacción y seguridad al paciente y su familia.
En la vida real, en los hospitales que están en el Programa de Riesgo Fiscal y Financiero, en especial los de los pueblos pequeños, dejan de lado su misión, visión, principios y valores empresariales, para dedicarse a procurar cumplir con las metas financieras de este programa economicista; en tal sentido, su accionar va dirigido a procurar una buena contratación con la EPS para asegurar el ingreso mensual y por otra parte, a negar servicios a los usuarios para disminuir los gastos, es decir, mientras menos consultas hagan, menos hospitalicen, menos medicamentos entreguen, menos tratamientos de conducto realicen, en fisioterapia con un solo día a la semana y mientras menos exámenes de laboratorio hagan, más rápido equilibran los ingresos recaudados con los gastos causados.  
El programa solo busca llevar a que los hospitales estén equilibrados económicamente,  no mira para nada si  su accionar impacta positivamente los indicadores de salud de resultado como la disminución de la mortalidad  materna perinatal, la incidencia de cáncer de  cuello de útero,  mama, gástrico y los eventos cardiovasculares como infartos y trombosis. Lo anterior, además de frustrar el derecho a la salud en los Centros de Salud y Hospitales de nivel uno, congestiona los de nivel dos que son los de cabecera de provincia y le aumenta el gasto a la respectiva EPS. 
El programa de Saneamiento Fiscal y Financiero de los Hospitales Públicos no ataca las principales causas del desequilibrio financiero como son la politiquería expresada desde la manipulación que hacen algunos gobernantes de turno en la selección del Gerente de cada hospital, que no se hace por méritos como lo establecen las normas, sino que amangualados con algunas Universidades, seleccionan o imponen el Gerente que más plata y burocracia ofrezca para pagar favores políticos y reponer gastos de campaña; el Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero tampoco hace nada porque las EPS   paguen a tiempo los servicios prestados por los Hospitales. 
En este país de ironías no pasa nada cuando algunos gobernantes de turno,  favorecedores de la politiquería y la corrupción en los Hospitales Públicos, sacan pecho diciendo que le han mejorado la situación financiera, sin mencionar que ha sido a expensas de negar servicios o de inyectarle cuantiosos recursos para compensar el daño causado por su perversa influencia. 
Muy bien por los Gerentes que lograron sacar a su Hospital del riesgo financiero sin negar servicios a los pacientes, por el manejo pulcro de los recursos y por no permitir la influencia perversa de la politiquería.
El Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero requiere ser mejorado, su fórmula matemática castiga a Hospitales bien manejados que hacen inversión con recursos propios o por gestión de sus Gerentes. Una  buena meta para los futuros gobernantes municipales y departamentales debe ser "usuarios satisfechos con Hospitales autosuficientes y sin manipulación politiquera".

domingo, 24 de mayo de 2015

EN EL CAMPO NO ME QUEDO

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega
El crecimiento desproporcionado de la población urbana frente a la rural tiene múltiples causas en nuestro país, en la región de la Hoya del Chicamocha después de oír y oír a miles de campesinos a los largo de 25 años, la principal causa no es otra que el abandono en que el Estado ha mantenido al campo, en especial el minifundio o mejor, el microfundio. 
Después de que en García Rovira había cerca de 100.000 habitantes, hace 25 años, ahora solo se llega a los 80.000. Las nuevas generaciones de campesinos se han beneficiado de la política pública que facilita el acceso a la educación, ha mejorado la cobertura, pero una vez terminan bachillerato, ante la ausencia de posibilidades de empleo o de medios de producción, los jóvenes así sean formados con énfasis en el sector agropecuario, emigran a la ciudad algunos a estudiar más, la mayoría a trabajar y les va mejor con menos del salario mínimo mensual que quedarse en el campo.
Lo observado es que cada vez es más vieja la población productiva en el campo, cada vez son más los adultos mayores que habitan las casas rurales y cada vez se quedan más solos porque hijo que termina el bachillerato, hijo que se va a la ciudad.   
La decisión de los jóvenes de abandonar el campo no tiene discusión, vivir de la agricultura o la ganadería artesanal sin ningún incentivo no es nada atractivo, este oficio quedó solo para los mayores que no encontrarían opción en la ciudad. Nada pueden hacer nuestros campesinos con su actividad artesanal para producir de manera eficiente y competir con los agricultores o ganaderos de los países con los que a ciegas nuestro gobierno firmo los Tratados de Libre Comercio TLC.  
La desventaja es evidente, además de la producción artesanal los insumos y herramientas o maquinaria tienen IVA, la asociatividad apenas asoma en algunos sectores mientras que con los países que tienen que competir estos campesinos tienen formación profesional en su arte, gozan de subsidios para la mayoría de los sectores de la producción agropecuaria y la asociatividad les disminuye costos de producción y les mejora los precios de venta al evitar la intermediación.  
Otras desventajas para nuestros campesinos son las vías, la vivienda y el acceso a los servicios de salud. Hasta ahora se están mejorando en nuestra región las vías de orden nacional, la Troncal Central del Norte y parcialmente la vía Málaga Curos, pero continua el rezago en las intermunicipales y veredales que no soportan el invierno.  
En vivienda rural, los pocos subsidios se entregan en algunos municipios de manera excluyente, es decir, a los adeptos de los gobernantes de turno, así tengan ya vivienda digna. En salud, los que más sufren el viacrucis de las EPS y en algunos Centros de Salud al servicio de la politiquería son los campesinos, la distancia que los separa de la cabecera municipal les obliga junto con la dificultad para solicitar las citas a no asistir oportunamente a consulta médica menos odontológica y si logra ser atendido no le entregan todos los medicamentos. La precaria situación económica les obliga a veces a no asistir a consulta por no perder un día de jornal que los deja sin para el mercado.
Varios de los municipios de García Rovira duran semanas, hasta meses sin medico por culpa de la equivocada política de la Secretaria de Salud de Santander de crear plazas para servicio social obligatorio o año rural en las clínicas y hospitales del área metropolitana de Bucaramanga lo que deja en franca desventaja a los municipios alejados toda vez que un médico recién egresado prefiere hacer su "año rural" en la ciudad que en un pueblo.  
Este es el panorama real que no es valorado en su real dimensión por quienes tienen el deber ético y legal de mejorarlo, hasta ahora  lo mínimo que  han hecho por mejorar las condiciones de vida de los campesinos ha servido más para satisfacer a los contratistas que  ejecutan los recursos  y para sacar pecho y tajada por parte de algunos mandatarios de turno, pero poco y nada para evitar  la continua migración de los campos a la ciudad; o, ¿será que pueden decir lo contrario con el despoblamiento rural de nuestra región?   
Que lástima que en la próxima contienda electoral se repita la historia de la pelea por el negocio de gobernaciones y alcaldías y no por hacer algo sostenible que impacte positivamente la maltrecha calidad de vida de los campesinos que sin criterio, por falta de educación, nuevamente serán utilizados para elegir a los que los seguirán engañando.

domingo, 26 de abril de 2015

FRAGMENTACION DE LOS SERVICIOS DE SALUD

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega
La fragmentación de los servicios de salud es el peor de los defectos de nuestro actual Sistema de Seguridad  Social en Salud,  implica  que un paciente para una sola enfermedad  tenga que asistir múltiples veces a múltiples sitios para que le diagnostiquen y le traten un  problema de salud, sin dejar de mencionar las múltiples arrodilladas que tiene que hacer frente a las innecesarias EPS, entidades que por norma deben garantizar de forma  oportuna, eficiente  y eficaz la atención integral a sus afiliados, toda vez que es un derecho y no una caridad. Las normas que rigen el Sistema de Seguridad Social en Salud obligan a la atención integral e integrada, pero la realidad es lo opuesto.  
En la región de García Rovira la EPS COMPARTA, a la que está afiliada prácticamente toda la población SISBEN I y II en régimen subsidiado y a su vez inicio afiliación en el régimen contributivo, presenta fragmentación de la prestación de servicios de salud, toda vez que los pacientes para una misma patología tienen que hacer maromas para que les entreguen los medicamentos ordenados en una misma fórmula por el mismo especialista si son para uso permanente, sopena de complicar su enfermedad. La típica fragmentación se da porque unos medicamentos de la misma fórmula los dispensan dos o más proveedores, bien sea el respectivo hospital o el que COMPARTA le puso de competencia a los hospitales. Para los pacientes del área urbana de Málaga el impacto de esta absurda fragmentación de las fórmulas no es gran problema porque pueden hacer toda la tramitología para que le garanticen el uso continuo del medicamento, bien sea gestionando frente a la EPS o con la transcripción de la fórmula.
Lo grave de la fragmentación en la dispensación de medicamentos es para los pacientes   de áreas rurales alejadas de los municipios, en su mayoría verdaderamente pobres. Si su patología implica tomar múltiples medicamentos y algunos de ellos COMPARTA no lo tiene contratado con el Centro de Salud de su respectiva cabecera municipal, ahí empieza el viacrucis. Estos pacientes pobres y vulnerables no tienen otra opción sino la de tomarse únicamente lo que le entreguen en la farmacia de cada municipio, sin dejar de mencionar que en algunos centros de salud ni siquiera suministran los medicamentos básicos que tienen contratados.  
Finalmente, esto lleva a la no adherencia al tratamiento, a recaída de la enfermedad, a nuevas remisiones a los especialistas que congestionan más la consulta externa especializada del Hospital Regional, hospitalizaciones prolongadas y a veces hasta internaciones en unidades de cuidados intensivos o la muerte, sin que nadie diga o haga nada.
COMPARTA EPS en su rendición de cuentas se limitó a decir que están gastando más de lo que les ingresa por los afiliados de García Rovira, pero poco y nada han hecho para controlar el riesgo en salud, en especial desde el nivel uno de atención, es decir, desde los centros de salud u hospitales de nivel municipal, al menos cuidando que la prestación de los servicios sea más resolutiva y menos "remitidora"; por el contrario, cada vez asfixian más económicamente a los centros de salud de los municipios que a su vez, como medida no ética para sobrevivir económicamente algunos no están haciendo ni lo contratado con la EPS para procurar una atención digna, en especial para los campesinos de regiones apartadas.
COMPARTA no ha medido el sobrecosto innecesario en salud que le implica algo tan elemental como no garantizar la entrega oportuna y completa de los medicamentos a los pacientes con tratamientos permanentes, ni vigila cómo se está realizando la prestación de servicios en algunos centros de salud de nivel municipal, a sabiendas de que su  responsabilidad llega hasta la gestión de la prestación eficiente y oportuna de los servicios de salud; no basta con limitarse a decir que el recurso no le alcanza. Mientras esto sucede, los pobres y vulnerables de regiones apartadas que no tienen acceso oportuno y completo a los medicamentos que por ley se les debe garantizar, les toca dejar de comer para con sus escasos recursos comprar "medicamentos" de los que se venden casa a casa en el campo sin ningún control.
COMPARTA podría ser un ejemplo a nivel nacional, si al menos en García Rovira realmente interviniera de forma positiva la prestación de servicios de salud en los primeros niveles, como estrategia válida para control del riesgo en salud y mantener su equilibrio económico.

domingo, 15 de marzo de 2015

CHIKUNGUNYA, SECUELAS Y ENSEÑANZAS

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega
Trascurridos más de cuatro meses de la aparición del Chikungunya en nuestra región, en especial en Capitanejo, son evidentes las secuelas tal como las describen expertos de otros países donde tienen más experiencia con la enfermedad. Lo observado es que los adultos mayores de 45 años son los que más llegan a la fase crónica, es decir, después de tres meses de iniciar los síntomas típicos de fiebre y brote aun presentan problemas reumatológicos consistentes en dolor de articulaciones, especialmente de las manos, codos, rodillas y pies, con énfasis en los sitios de inserción de los tendones, dolores que generan incapacidad  para  caminar o realizar actividades elementales como escribir o abotonarse; esta discapacidad   junto con la sensación de fatiga llevan a cuadros depresivos.
Los centenares de capitanejanos y los numerosos visitantes de fin de año que sufrieron esta enfermedad dan fe que los dolores son insoportables, en especial en las personas con patologías previas de tipo reumatológico como Artritis y Artrosis en quienes la discapacidad es mayor.
En lo transcurrido de marzo los casos nuevos han disminuido notoriamente, los "politiqueros" dicen que es gracias a la fumigación que realizó la Secretaria de Salud departamental, lo capitanejanos sin ser epidemiólogos dicen que es que ya le dio casi a toda la población urbana. Lo cierto es que la crónica de esta enfermedad anunciada con anticipación para los Capitanejanos y sus visitantes estuvo cargada de omisiones, negligencia e ignorancia, tanto de las autoridades competentes, principalmente la  Secretaria de Salud Departamental y los oídos sordos de la gran mayoría de residentes en este municipio, quienes por falta de educación e información sobre  el tema no hicieron lo pertinente para evitar los criaderos del mosquito transmisor de la enfermedad, el Aedes Aegypti, en todos los hogares e instituciones, actividad fundamental para la prevención.
La Secretaria de Salud de Santander subestimó los primeros casos, puso trabas para procesar las primeras muestras de sangre enviadas por el Hospital San Bartolomé, condicionaron que primero en cada paciente el Hospital debía demostrar que la prueba era negativa para Dengue, prueba que por ser del POS la tenían que procesar las EPS.
El gobierno departamental con la Secretaría solo tomó cartas en el asunto obligados por una acción de tutela interpuesta desde la administración municipal, previo derecho de petición; para completar el viacrucis, las muestras procesadas por la Secretaria de Salud Departamental salieron negativas para Chikungunya, se requirió la ayuda de la Facultad de Salud de la UIS con infectólogos, quienes estuvieron en Capitanejo, valoraron pacientes que el Hospital San Bartolomé con sus Médicos ya habían diagnosticado clínicamente, les tomaron muestras de sangre a 106  personas que ya habían pasado de la fase aguda, de las cuales confirmaron 101 para  Chikungunya, solo que meses después y cuando la mayoría de la población urbana ya había presentado la enfermedad, incluido más del 60% de los servidores de la Salud del Hospital San Bartolomé.
Bienvenida la iniciativa particular de profesionales de la salud de Capitanejo residentes en Bucaramanga y entidades que sin protagonismo van a ayudar a los pacientes mayores que están en la fase crónica del Chikungunya  con el apoyo de reumatólogos, ojala las EPS hagan lo propio, especialmente COMPARTA que afilia a más del 80% de la población y los "políticos" no aprovechen las secuelas de esta enfermedad para sacar pecho en este año electoral, sino que mejoren la oportunidad, la eficiencia y la eficacia de la Secretaría de Salud Departamental, cuya función principal es la inspección, vigilancia y control del sector salud, incluida la población de García Rovira, población con los más altos índices de pobreza, con marcado aislamiento geográfico  y promesas sin cumplir. 
Las autoridades de Capitanejo y todos sus líderes tienen la misión de demostrar que están haciendo lo pertinente para el control del mosquito Aedes Aegypti para que su potencial turístico no se vea afectado.

martes, 10 de febrero de 2015

“Más ejecución y menos pantalla”

Por MD Darío Elvis Camacho Noriega
Mientras a nivel nacional los colombianos están ansiosos por saber en detalle cómo quedará el quinto metatarsiano del pie derecho de James Rodríguez, poco a nada ha trascendido la tragedia nacional con la masacre de cuatro niños en alguna vereda del departamento del Caquetá.  
Por supuesto, la salud del joven futbolista que nos ha hecho quedar bien en el ámbito mundial, ejemplo a seguir para los niños y jóvenes colombianos tiene su importancia, pero dejar pasar por alto el atroz crimen de los niños del Caqueta es muestra de la insensibilidad de nuestra sociedad frente a la barbarie de más de medio siglo de violencia; nada que ver con el movimiento social y de estadistas a nivel mundial en rechazo al asesinato de periodistas, recientemente en Francia, rechazo rotundo a la violación de los derechos humanos como el derecho a la vida, a la libertad y la libre expresión.
En nuestro país la pregunta es, ¿por qué cuando la indefensa familia de los cuatro niños asesinados acudió a las autoridades a denunciar las amenazas y el intento de quema de su humilde vivienda campesina, no se hizo nada efectivo por su protección? y, ¿por qué ahora sí el Fiscal General de la Nación y el Señor Presidente hacen protagonismo con los  niños ya muertos?.   
Será que los mandatarios de turno les interesa más el protagonismo mediático que dan los medios de comunicación que cumplir con su deber? ¿Será que la superficialidad de la vanidad ha reemplazado en ellos su actuar, en función de los principios y valores universales y constitucionales? ¿Será que trabajar en lo fundamental como el respeto por la vida y la dignidad humana se cambió por la pantalla del egocentrismo?
Como ciudadano de provincia veo con asombro como un hijo del  burgués Presidente sugirió por twitter que se decretara día cívico  cuando la joven barranquillera fue elegida como miss universo y hasta el momento no haya un pronunciamiento contundente por la muerte con tiros de gracia de los cuatro niños, simplemente se limitan al  desgastado discurso de que "se hará una investigación exhaustiva  hasta las últimas consecuencias", investigaciones que todos sabemos  a dónde van a parar. 
¿Por qué será que el Fiscal General de la Nación, según comentan  medios del nivel nacional, en vez de "mojar pantalla" todos los días con la persecución al partido Centro Democrático, no se dedica a mejorar las condiciones de trabajo de sus funcionarios con mejores garantías para que puedan ser más eficientes y eficaces en su actuar?
En la región de la Hoya del Chicamocha para proteger a las niñas y niños, ¿se estará haciendo lo mínimo necesario en salud, educación, nutrición, seguridad o también nuestros gobernantes estarán más atentos a la vanidad mediática que al verdadero arte de mejorar las condiciones de vida de sus gobernados, medible a través de indicadores serios de calidad de vida? o solo actúan en función de mejorar su posición en las encuestas amañadas de algunos medios de comunicación que miden más la popularidad que las ejecuciones y ponen en mejor lugar a los mandatarios que más les paguen publicidad.  
En nuestras provincias también han muerto niñas y niños de forma violenta posiblemente evitable, al igual que adultos mayores indefensos  en miseria, solos en sus ranchos o caminos, sus muertes solo han  servido para el amarillismo mediático y la movilización social solo llega hasta el funeral, sin que cause alarma, ni se haga nada por evitarlas.   
Creo que los Concejos de Seguridad en algunos municipios solo se hacen por cumplir el requisito, pero no existe la voluntad política de hacer lo pertinente porque a algunos mandatarios les preocupa más su popularidad que tocar intereses de sus seguidores infractores.
La mayor solidaridad para la familia que sufrió la tragedia de los niños asesinados en el Caquetá y medidas preventivas eficaces para las personas indefensas que están en riesgo.