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jueves, 15 de septiembre de 2016

Hacer las cosas bien sí paga y produce felicidad

Por Darío Elvis Camacho Noriega - Médico

La cara de satisfacción, felicidad, cumplimiento de metas, orgullo, los merecidos aplausos,  el reconocimiento de los medios nacionales y lo más importante, la admiración y el respeto de la gente de a pie hacia los deportistas que con gran  mérito nos representan en los JUEGOS OLIMPICOS de Río de Janeiro, Brasil y en especial los que nos han dado medallas y  diplomas  olímpicos, son la mejor prueba de que "hacer la cosas bien sí paga y produce felicidad colectiva".

Cuanto nos hace falta a los colombianos, a los santandereanos y a los paisanos de la Región del Chicamocha, entender y practicar esta manera de vivir, la de hacer la cosas bien y generar felicidad colectiva e individual. Qué frustración produce ver a mayores y jóvenes convencidos que lo que se vale es ser "abeja" y más grave aún, que algunos estén formando a sus hijos en la cultura del camino fácil, del torcido, del tumbe, como si eso fuera un logro que genera admiración, al hijo pícaro lo ven como inteligente, qué pesar  que los modelos a imitar en algunas regiones sea el de dirigentes que han hecho  "nombre" desde la ilegalidad: narcotráfico, contrabando o enriquecimiento con recursos del Estado, los de mejorar calidad de vida, en especial de los de a pie.

La historia nos enseña que es mejor pensar más en lo colectivo que en lo individual, la educación desde el hogar en el marco de valores, principios y buen ejemplo, la dedicación en el trabajo, la constancia, la disciplina, son la base del desarrollo y a su vez del mejoramiento de la calidad de vida; basta ver el ejemplo de Japón tras quedar derrotado y  en ruinas en la Segunda Guerra Mundial y que en solo medio siglo superó dicha hecatombe para ubicarse hoy entre los países desarrollados que generan felicidad a su población, en tiempo record después del desastre natural del tsunami y del accidente nuclear, de manera efectiva recuperaron las poblaciones afectadas.

En nuestro país de "abejas", en ausencia de principios y valores, poco perseverantes, escasa disciplina, amantes del camino fácil heredado de la cultura mafiosa, falsos líderes que anteponen el interés individual sobre el colectivo, predomina la pobreza, la inequidad, el subdesarrollo, con el agravante de padecer la peor epidemia social: la corrupción, posiblemente más dañina que la guerrilla y el paramilitarismo juntos.  Reconstruir Gramalote, un pueblo pequeño, no ha sido posible después de 6 años,  tenemos más elefantes blancos que los de África, reina el poder avasallador del dinero sobre la razón, los líderes de la justicia son cuestionados, en salud predomina la plata sobre la salud y la vida, la educación de los pobres no tiene norte ni es completa, los politiqueros legislan según conveniencias individuales o de grupo, los politiqueros egocéntricos hacen bulla por la primera piedra y  poco hacen por culminar las obras.

Qué vergüenza con nuestros últimos Juegos Nacionales, la politiquería y la corrupción no permitieron su realización en la ciudad sede, Ibagué; además, dejaron a la pobre ciudad  sin escenarios deportivos viejos ni nuevos, el despistado Presidente como siempre hizo el oso unos meses antes asegurando que sí se realizarían los Juegos Nacionales en Ibagué, parecido a la promesa de la vía Málaga Curos. Para rematar, a los líderes de la guerrilla les irá mejor que a los Campeones Olímpicos y a quienes han trabajado honestamente toda  la vida.

Qué tal si nuestros CAMPEONES OLIMPICOS hicieran la misma alharaca en sus inicios como la de los politiqueros pantalleros con las primeras piedras, CATHERINE IBARGUEN    solo saltaría lazo, MARIANA PAJON aun correría en triciclo, OSCAR FIGUEROA seguiría  incapacitado por las hernias discales. 

Nuestro país, departamento y región serían mejor si predominaran los líderes luchadores, dedicados, honestos, disciplinados, aferrados como nuestros Campeones Olímpicos a la mejor forma de vivir la de "hacer las cosas bien sí paga y produce felicidad".    

¡Ánimo a los  pocos que hacen las cosas bien!

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